
Con una multitudinaria asistencia de 222 personas que abarrotaron la Sala Ceterni del Hotel Costa del Sol-Chiclayo, se presentó la noche del miércoles 09 de febrero, el libro “Entre risas y lágrimas…” de Tatta Torres Tello.

La profesora Lucinda García de Verkerk, ofició pulcramente de maestra de ceremonia, en una actividad que no sólo marca un hito en récord de asistencia de 222 personas en un mismo recinto en la presentación de un texto unipersonal, sino que sienta otro precedente al haberse vendido 236 libros de un tirón en una sola noche de presentación, superándose así misma en ventas en sus libros anteriores como (Un mensaje para ti, 137 libros vendidos en su noche de presentación), (Desde el amor, 154 libros vendidos en su noche de presentación), (Creciendo en el dolor 163 libros vendidos en su noche de presentación). Esto no solo es sui genersis en el quehacer literario, sino que es el resultado de sembrar amistades y hacer de la literatura una actividad seria, mesurada, orientada a elevar el espíritu humano y hacer de la propia existencia un dechado de virtudes, pese al sino de las dificultades personales y biológicas, es lo que llamaría congruencia y correspondencia entre lo que escribes y eres.

Hidrogo en su comentario resaltó que Tatta Torres en “Su escritura no es simple, sino sencilla. Su intención no es atormentar el entendimiento del lector, sino por el contrario facilitarse sus vías de acceso. Ella no busca impresionar literariamente con un lenguaje abstruso e ininteligible de superlativismo tropológico o gongorino, sino ser directa y apelar más a las emociones humanas, como un rayo de luna en una noche erizada de oquedades y silencios. Tatta quiere ingresar a sus lectores con el lenguaje emocional de la amistad, la sinceridad, apela a los valores al sentimiento superpoblado de Dios, de hacer de sus recuerdos y emociones redes colectivas que entusiasmen antes que depriman. Ha sabido imprimir a sus escritos ese sentimiento de metástasis, de convertir cualquier sentimiento negativo en positivo, cualquier tristeza en alegría, cualquier depresión en una sobredosis de entusiasmo”.
Matilde Mesones, por su parte aseveró que “La obra de Tatta Torres está llena de ella y su vida, de esperanza y fe, de un intencionalidad que contagia de entusiasmo y levanta la caído en su agobio moral y desesperanza espiritual”.

Particular y sorpresiva participación tuvo la “Antigua Escuela de Periodistas Carlos Uceda Meza”-Trujillo, ex alma mater de Tatta, representado en la persona de la señorita periodista Victoria Meza Espínola quien encomió la labor de Tatta y la recordó con notable afecto en su paso por sus aulas como ex alumna y orgullo de la institución.

El final de la noche llegó cuando Tatta Torres tomó la palabra para agradecer tantas muestras de afecto, a Dios, a sus amigas y amigos presentes y ausentes. Y pese, a ser liberteña de origen, epifonemó, “le debo tanto a Chiclayo, que aquí empecé a escribir y hacer labor de promoción cultural, que ya me siento una más, gracias Chiclayo”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario